Lo que hacen los que llegan…

En un artículo anterior, indiqué que el factor común de todas las personas exitosas y felices era la mentalidad de abundancia, y recibí en varias ocasiones la pregunta: ¿Cuáles son los comportamientos o rasgos de las personas de éxito? Para responder a esa interesante pregunta, he aquí mi lista de los doce comportamientos coincidentes de las personas exitosas:

1. Aplazan la gratificación: Son capaces de sacrificarse y esforzarse “hoy” sin ningún tipo de queja o vacilación, en aras de poder disfrutar “mañana” con creces los frutos y satisfacciones de su sacrificio y esfuerzo.

2. No se apegan a sus éxitos pasados: Los éxitos pasados son precisamente eso, algo que ya pasó. Ni se escudan en sus éxitos, ni se anclan en estos. Esto aplica también para los fracasos pues -a menos que estos sucedan de forma continua y con demasiada frecuencia- solo les dedican el tiempo suficiente para aprender de ellos y no repetirlos.

3. Son resilientes: No tienen tiempo para autoflagelarse, deprimirse o amargarse con los desaciertos. Entienden que cada segundo y caloría dedicada a “empantanarse” en quejas y lamentos les alejan de lograr su próximo proyecto o iniciativa y, por ende, de su próximo éxito.

4. Cuidan su salud y administran su energía: Se ven a sí mismas como su activo más importante y la fuente primaria de los demás activos, y, por ello, se cuidan mucho. Tienen cuidado de no cometer excesos que afecten su salud o sus niveles de energía.

5. Mantienen un “anillo” cercano: Siempre tienen varias personas a su alrededor con “licencia para matarles el ego”. Ya sean asesores, empleados de confianza, familiares o amigos cercanos, las personas del anillo tienen permiso absoluto para decirles las cosas “tal cual las ven” sin necesidad de filtros y sin intereses personales o agendas ocultas.

6. Conocen sus habilidades y sus limitaciones: Saben perfectamente en qué son muy buenas, en qué son promedio y en qué son malas. En lugar de enfocarse en mejorar en lo que son malas, se enfocan en potenciar en lo que son buenas y se rodean de personas que les compensen en las áreas donde tienen oportunidades.

7. Manejan escenarios mentales: Tienen innata o han desarrollado la capacidad de visualizar escenarios para cada problema y cada solución. A través de la combinación de intuición, preparación y experiencia, visualizan muy bien los posibles resultados y consecuencias de cada acción o decisión.

8. Filtran la información: Ven a su cerebro como algo muy valioso y digno de cuidar. Han desarrollado una especie de filtro o “portero” mental que determina qué información tiene cabida en su cerebro y cuál no en función del criterio de cuál les aporta o les resta valor.

9. Tienen válvulas de escape: Trabajan intensamente. No obstante, han interiorizado que los excesos son dañinos, que tienen que disipar la mente, el cuerpo y el espíritu en algunos momentos y que no tener un cierto balance de vida les terminará pasando factura.

10. Delegan: Saben que es físicamente imposible hacer más de una cosa o estar en más de un sitio a la vez. Por eso, saben delegar. O quizás, más que saber delegar, saben escoger muy bien colaboradores que conocen y, sobre todo, asumen sus responsabilidades sin necesidad de una excesiva supervisión.

11. Cultivan las relaciones: Son espléndidas con los elogios, las atenciones y los detalles. Y esto es algo que les sale de forma natural y espontánea. Saben que sin relaciones, contactos y colaboradores motivados es imposible llegar al siguiente nivel. Por ende, dedican energías a agradar y hacer sentir bien a todo el que les rodea.

12. Se enfocan: Manejan muchas variables de forma simultánea, pero gestionan una a la vez. Tienen los objetivos claros y han potenciado la capacidad de distinguir el 20-80 de las actividades que agregan valor y de discriminar rápidamente todo lo que constituya una distracción.

¿Con cuántos de estos cumple usted?